El encuentro ciber-hackfeminista contra la violencia patriarcal como hackeo del habitar / construir internet

Author: 
Candy Rodríguez

¿Cómo nos apropiamos de internet? Esta fue una de las preguntas que más me resonó en el Encuentro Ciber-hackfeminista contra la Violencia Patriarcal que se realizó el pasado 2 de diciembre en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM (México).

¿Y en realidad, queremos apropiarlo? - con toda la carga de relaciones de poder que va atravesada a esta frase-. “Haydeé puso sobre la mesa que la apropiación habla desde la individualidad, “lo propio no es mutuo” y cuestionó si nosotras queremos habitar un espacio así y desde esa lógica. Hizo un símil con las empresas que son “quienes se apropian de nuestros datos”, abusando de las relaciones de poder que tienen con sus usuarixs.

Es más importante hablar de habitar internet, “habitarlo como un espacio de cuidados colectivos”. Y habitarlo desde los feminismos implica generar diálogo, relaciones horizontales, creación de metodologías feministas y apoyo mutuo en la construcción de conocimiento en los espacios digitales.

Fueron infinidad de temas e ideas que salieron durante este encuentro; sin embargo, todas tuvieron en común que tenemos que ser manada para poder habitar y construir una internet diversa y feminista . En diversos momentos hablaron sobre la enorme responsabilidad que debemos adquirir al construir / habitar en este espacio. Tenemos que posicionarnos como creadoras y no sólo como usuarias. Internet, para nosotras, es un terreno político que está en disputa constante.

Paola expresó que también debemos de construir redes fuera del espacio digital, habló sobre la posibilidad de imaginar otras forma de comunicarnos en la que no tengamos que depender de las empresas que lucran con nosotrxs. El extractivismo de datos consiste en aceptar las condiciones al pensar que no tenemos otra opción; y creer que hasta ahora no tenemos otros mecanismos que nos permitan agencia, autonomía y libertad. Para ella la colonialidad [en el espacio digital] es el despojo de nuestra intimidad.

Internet no es solamente lo que estamos posteando, no es lo que está circulando. Internet es posible porque somos personas que enchufamos, que conectamos, que subimos y que bajamos información. Internet se construye a través de todas las identidades que adoptamos dentro y fuera de este espacio. Internet no es un espacio dividido. Y nosotras debemos saber desde dónde decimos que sí y por qué. 

Platicamos sobre nuestra iniciación en estos espacios y todas coincidimos en que muchas de nosotras nos formamos en espacios en los que quienes nos enseñaron eran hombres, ricos, blancos y en ambientes en donde el que sabe es el que tiene poder. Los espacios de enseñanza son ambientes de negociación terrible, muy dura, muy real y es así como toda la base, toda la estructura de las telecomunicaciones se deriva del poder, del control, del armamentismo, nos platicó Amaranta.

Las ciber y hackfeministas cuestionamos estas formas de enseñanza jerárquica y nos acuerpamos, hablamos de problemas personales, porque de verdad creemos que lo personal es político y hablar de estas experiencias politiza nuestros espacios, nuestros cuerpos, politiza nuestras formas / enseñanzas colectivas y personales.

Las ciberhackfeministas no preguntamos si podemos tomarlo, llegamos y lo hacemos. Ese fue el caso del Hacklabfeminista La Chinampa, no pidieron un espacio en algún otro, ni que alguien les viniera a enseñar, fundaron y generaron redes y así han ido construyendo un espacio físico de enseñanza colectiva.

Las ciberfeministas latinoamericanas decidimos crear y construir en manada, de eso se trata el devenir feminista del que habla Guiomar Rovira -de la colectivización de la lucha y el conocimiento-.

Las redes salvan vidas, como lo dijo Lulú Barrera, y las ciber y hackfeministas lo sabemos y lo hemos visto en cada una de las movilizaciones que han ido del espacio digital a las calles. Lo vimos en el #24A, en el #25N y en la glitereada mexicana que se dio en los meses pasados.

Nosotras partimos de la ética hacker, donde creemos que el compartir es bueno y es esencial para la vida. Sabemos que internet es un espacio que se habita, que se construye, que tiene un montón de saber-haceres y que como toda arquitectura, tiene muchas formas de poder. Reconocemos la posibilidad de crear una nueva arquitectura de información que tenga la posibilidad de desestabilizar esa estructura de poder, en la que nosotras, desde cada una de nuestras trincheras, decidamos nuestras reglas.

Este encuentro sirvió para hackear el espacio académico, para hablar de las violencias que nos atraviesan en el contexto mexicano y cómo a través de la praxis hemos encontrado formas de resistencia colectiva. Platicamos sobre la importancia de seguir hackeando internet y los principios que lo rigen. Hicimos un recorrido histórico sobre los principios feministas para internet al lado de Erika Smith. Erika nos platicó sobre la importancia de la memoria y cómo ese era un nuevo principio que había surgido en México y lo había pensado Estrella.

Lili nos habló de la importancia del consentimiento en cualquier hábitat. Estrella nos platicó de la importancia de hacer contención y tener memoria colectiva sobre los procesos organizativos. Fany nos contó cómo se han apropiado del espacio digital y cómo el acompañamiento a mujeres que quieren abortar se ha gestado a través de internet.

Alex nos habló de la importancia de reconocer nuestros derechos en el espacio digital. Olimpia explicó cómo fue el proceso de crear el paquete de reformas que actualmente se legisla en México, Caro nos habló sobre su investigación en torno a la legislación de la violencia digital. Angie nos platicó cómo ha sido su experiencia al intentar incorporar una ley que sancione la violencia digital en un Estado de México que es tan conservador como Aguascalientes.

Irene nos habló de la importancia de politizar el código, de romper esquemas y estereotipos en torno a los cuerpos y a la construcción de conocimientos colectivos. Yunué habló sobre las agresiones digitales a mujeres periodistas y las implicaciones que esto tiene en la libertad de expresión de las mujeres en México.

Karla nos compartió su red local durante el encuentro. Muchas gracias a Fer por siempre compartirnos desde su senti-pensar cómo habita las tecnologías y cómo le atraviesan el cuerpo. Marianne nos dió la posibilidad de escuchar / mirar cómo se construye a través del livecoding, y utilizó material audiovisual del performance “un violador en tu camino”.

Todas en el encuentro coincidimos en que es necesario construir nuevas formas, en que es necesario resistir ante una internet que nos quiere censuradas, calmadas y acatando las normas establecidas.

Sin embargo, como lo dijo Irene Soria, probablemente nosotras no veamos este cambio, pero si el horizonte es acabar con el capitalismo, no nos va a tocar hacerlo, pero debemos dejarlo arado…

Y si el horizonte es quemarlo todo, vamos a quemarlo.

Aquí pueden ver el vídeo de la transmisión del evento.

*Muchas gracias al Grupo de Pesquisa em Gênero, Tecnologias Digitais e Cultura – Universidade Federal da Bahia y a Colectiva Insubordinadas por la gestión y organización del evento.*