El consentimiento es un tema polémico, y los espacios digitales lo han complicado aún más. A veces, nuestra sola presencia hace que las personas crean que tienen derecho sobre nuestros cuerpos. En lugar de preguntar, hacen suposiciones basadas en nuestra ropa o conducta. En lugar de preguntar, hacen lo que quieren hasta que decimos no. Y a veces ni siquiera eso las detiene. Usan las manos, armas y cámaras. Si estamos en sus cámaras, se creen que nos pueden compartir con el mundo.
 
A menudo asumimos que conocemos los límites de otras personas. A veces creemos que son los mismos que los nuestros, o pensamos que tenemos derecho a ciertas partes de sus cuerpos. Piensa cómo interactúas físicamente con las demás personas en los espacios públicos. ¿No te incomoda tocar a alguien en el hombro? ¿Qué es más normal en tu comunidad, dar la mano o abrazar? ¿Te gustaría tener cierto espacio personal o te gustaría tener más?
 
La violencia entra en juego cuando la gente se aprovecha de la cercanía – cuando estamos apretujados en un tren – o de los espacios aislados – cuando caminamos por una calle solitaria. Esto ocurre cuando la gente asume que nuestros cuerpos son públicos. Esto ocurre cuando el consentimiento es sólo una idea en lugar de una realidad.
 
Vamos a hacer que sea una realidad. Haz del consentimiento una prioridad. ¡Marca tus límites!
 

Si gustan usan esta plantilla compartida por parte de OWPSEE en Bosnia & Herzegovina

ACTÚA

MAPEA TU CUERPO

Dibuja el contorno de un cuerpo y elige diferentes colores para lo privado, lo público y lo que varía. Tu mapa del cuerpo puede adoptar diferentes formas dependiendo de las personas que te rodean o del espacio en que te encuentras. Quizás quieras conversarlo con tu pareja o tus amigos/as. Comparte tu mapa con nosotras, sube la imagen a este sitio. Examina la colección de mapas de cuerpo y notarás cómo los límites varían según las edades, géneros, culturas, comunidades, espacios y más.
 
¡Mapea tu cuerpo! Conoce tus límites y recuérdale a las demás personas que deben pedir consentimiento en lugar de tomar lo que no es suyo.